San Antonio de Padua, uno de los santos más queridos de la Iglesia Católica, nació en Lisboa en 1195 y falleció en Padua en 1231. Miembro de la Orden Franciscana, fue conocido por su profunda humildad, su predicación ferviente y su especial devoción al Niño Jesús. Es considerado patrón de los pobres, los necesitados y de las causas perdidas, siendo también muy invocado para encontrar objetos extraviados. Su vida estuvo marcada por un compromiso total con los ideales franciscanos de pobreza, caridad y servicio, dejando un legado de santidad que aún hoy inspira a millones de fieles.
En el contexto de la Hermandad de la Amargura de Marbella, San Antonio de Padua ocupa un lugar de especial devoción gracias a la Talla de Olot que forma parte de los titulares de nuestra Hermandad. Esta imagen fue donada por Doña María Gálvez Lizana, vecina del barrio de Leganitos, a finales del año 2018, y desde entonces se encuentra en la Capilla callejera de Nuestra Señora de la Amargura.
La talla, anónima y presumiblemente realizada alrededor del año 1940, está tallada en pasta de madera con ojos de cristal, y se presenta sobre una peana de madera imitando mármol. Su aureola es de metal dorada, y los rayos de metal que rodean al Niño Jesús destacan la devoción que representa. La figura porta un cordón franciscano con tres nudos, símbolo de los votos de pobreza, castidad y obediencia, y viste el característico hábito marrón de los franciscanos, acompañado de un rosario, reflejando así la espiritualidad y sencillez propias de San Antonio de Padua.
La presencia de San Antonio de Padua en nuestra Hermandad no solo enriquece la vida devocional del barrio de Leganitos, sino que también refuerza la conexión histórica y espiritual entre la comunidad y las tradiciones franciscanas, convirtiendo la capilla en un punto de encuentro donde la fe, la historia y la identidad del barrio se entrelazan.
Calle Leganitos 1, 29601, Marbella
Plaza Jose Antonio Perez Cervera S/N, 29601, Marbella